1. Fuelle. nombre masculino. Instrumento para recoger aire y lanzarlo con una dirección determinada, que esencialmente se reduce a una caja con tapa y fondo de madera, costados de piel flexible, una válvula por donde entra el aire y un cañón por donde sale cuando, plegándose los costados, se reduce el volumen del aparato.
Voy perdiendo fuelle, pero ahí sigo: intentando tirar y tirar de las piedras atadas en los tobillos en este tiempo. Ya no respiro, si a caso jadeo con dificultad. El camino se hace, sí, se me está haciendo demasiado angosto y lleno de una maleza tan compacta que no logro esquivar por más que mis manos las apartan. El suelo parece hecho a posta con un empedrado de espinas finas y punzantes y donde me sangran los pies, a borbotones, por más tiritas que intento ponerme cada día.jueves, 11 de abril de 2024
martes, 26 de marzo de 2024
Varadero
jueves, 11 de enero de 2024
La culpa es yo
"La Culpa es yo". En su momento, la frasecita de Diego, Fiti y compañía en la mítica serie Los Serrano, chirriaba (tal vez sintácticamente hablando, que se noten las horas de estudio) y sobre todo sonaba a chiste o a gracieta absurda de estos personajes. Sin embargo hoy me viene rondando la cabeza tal vez porque dentro de mi mundo incierto le saco punta y le encuentro sitio y aplicación directa.
Cuántas veces escuchamos, o nos decimos, la culpa no existe. Llamémosla responsabilidad, llamémosla vergüenza, digámosle miedo social… o definámosla como un producto más de la autoexigencia.
Porque claro queremos, - o quiero-, controlarlo todo; quiero estirar nuestro tiempo y hacerlo todo bien, como se espera, - y como espero- , estar siempre presente y que nada cambie, que los que están cerca – los míos- estén bien en todo, bien atendidos y bien cuidados por mí, en casa o fuera, en todos los aspectos del día a día… Pero claro, en volviendo a lo incierto, no sólo tengo, - necesito- llegar a todo sino llegar a mí y tener tiempo y cabeza para “ponerme en orden” (concentrarme, estudiar en mi caso hoy El Lazarillo o El Quijote, casi ná'; revisar las ofertas de empleo; los malditos cursos de actualización…). Llegan ahora los “y si…”: y si no llego a todo, dudo qué estoy haciendo o si voy realmente a conseguir mejorarlo, y si algo falla por h o por b, porque estoy agotada, porque los días por más que quiera no tienen 25 horas al menos… pues entonces vuelvo al “Catapún, ¡patas arriba!”
Sí, culpable. Lo soy, lo reconozco. Caigo en la trampa de la autoexigencia que diría Cirujana Emocional, y agota por más café que me tome. Porque ahí está “la culpa es yo”, está en mí, no en nadie más, ni en los míos ni en los de más allá. La culpa es yo igual que la felicidad está en una misma nos lleva a la misma salida para aliviarnos: cambiar el chip que decimos en lo coloquial (ahí, repaso de Lengua oye) o más algo que no sé como se hace pero suena muy bien “gestionar el yo” por no decir, a lo Fiti y sin paños calientes “cambiar el yo” o …
¡A la mierda! que diría aquel...
(también las cien palabras, que ya me pasé otra vez...)
martes, 9 de enero de 2024
Bienvenido, tiempo incierto!
¡Patas arriba, esto es un atraco!- gritaron desde la puerta, preparando la patada.
Y yo... - ahora sí-
La alegría
" El viejo guitarrista". Pablo Picasso, finales de 1903 - principios de 1904. Técnica: óleo sobre panel. Dimensiones: 122,9 x 82,6...
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“ Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus, singula dum captivcircumvectamur amore”. VIRGILIO, Geórgicas, III, 284-285 (“Pero mientras...
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Era una de esas frases típica- tópica que, de broma o no tanto, solíamos escuchar y decir durante los años de instituto, - o al menos a mí m...
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De Jordi Labanda, en Martin Ceballos "No me sale ". En los años de la Escuela, recuerdo que mi maestro de pintura de niña, el g...



