martes, 23 de septiembre de 2025

De puntos, asteriscos y tildes

Era una de esas frases típica- tópica que, de broma o no tanto, solíamos escuchar y decir durante los años de instituto, - o al menos a mí me recuerda justo a entonces. En aquellos maravillosos años, los más venerados al paso del tiempo, todos alguna vez nos sentíamos así: "como asteriscos en fiestas de puntos". O viceversa. Eso sí, no importaba demasiado si lo éramos bailando a lo loco o dando tumbos en el pasillo sin conseguir llegar a la pista...

Supongo que hay veces en la vida que toca sentirse así por más años que pasen, tan desorientada como un asterisco o un triste punto que no acierta ni con las tildes. Porque la vida viene y bah, -como la peli-, y  a veces una no sabe para dónde tirar. Ni si quiera diría yo que hay aquellos crossroads, mis cruces de caminos de los que hablaba años atrás y mucho menos hay  baldosas amarillas ni magos; más bien lo que sí existe es un punto recurrente al que te parece volver una y otra vez por más que pruebe a alejarme o luche por llegar a otros más llevaderos y con más aire. Porque claro, en el camino una no va sola, o en realidad sí y lo sé, pero la mochila está llena de miedos, muchos - y de ciertos complejos por qué no- , pese a los caparazones absurdos, pese a que me sacuda mil veces los zapatos, porque hay piedras que se cuelan y difícilmente dejan de clavarse en mis dedos. Y entre tantos vienes y bah, hay veces en las que llega algo de luz, o eso creemos: autoespejismos del tipo "algo bueno hay para mí" o "siempre habrá alguien ahí a mi lado"... 

Pero no me engaño: esto de vivir, como el poema, "va en serio" y por si la cosa va de versos añado "Vive, joder, vive"... y mientras que "bah" y que viene, sí, sigo luchando, por mí y "por todos mis compañeros", por volver a sentirme en pie, profesional, valorada, con fuerza, para cuidar y amar, para seguir poniendo yo mi acento donde quiera, sin olvidarme caro las malditas tildes como puñal de oposición clavadito... Pero es inevitable, la incertidumbre y los tiempos que no son los míos pero que afectan al mío que "fugit" sin darme cuenta. 

Que sí, que en este aquí y este ahora, y por lo que viene y nos acecha: es inevitable sentirme así, como un asterisco en una fiesta de puntos.  


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“Todos representantes seremos de nuestras propias acciones pues al fin la vida es eso breve comedia en que somos figuras de carne y hueso ap...